
Los equipos de tecnología tardan en promedio seis meses en corregir las vulnerabilidades que ya identificaron, según datos de Vicarius. Además, el 90% de los ciberataques explota precisamente fallas que no fueron remediadas a tiempo.
En el Mes de la Ciberseguridad, los especialistas ponen el foco en un problema menos visible que detectar nuevas amenazas, la capacidad de actuar sobre las que ya se conocen. De acuerdo con Vicarius, las organizaciones llegan a convivir con cerca del 75% de las brechas detectadas.
Viviana Velandía, Regional Cybersecurity Manager de IFX, lo explica así.
El desafío para las organizaciones ya no es solamente saber qué vulnerabilidades tienen, sino cuánto tiempo permanecen expuestas y qué capacidad tienen para actuar sobre ellas. Una vulnerabilidad conocida que sigue abierta es el escenario ideal que los atacantes esperan encontrar.
Del diagnóstico a la gestión continua
La gestión de vulnerabilidades avanza hacia el monitoreo y la evaluación continua. La lógica es acortar el tiempo entre la identificación de una falla y su corrección, porque la infraestructura cambia todo el tiempo y con ella el nivel de exposición.
Ese enfoque combina personas, procesos y tecnología. Además de revisar configuraciones, sistemas y servidores, las evaluaciones identifican prácticas internas riesgosas, quiénes acceden a información sensible y cómo se protegen los datos. El correo es uno de esos puntos críticos, como explicamos en por qué tu cuenta de correo es un objetivo clave para los ciberdelincuentes.
A esas revisiones se suma el ethical hacking, que simula ataques controlados para comprobar si una vulnerabilidad puede explotarse de verdad y qué tan preparada está la organización para responder.
Velandía agrega.
Una evaluación de seguridad pierde parte de su valor si termina solamente en un informe. Lo importante es que permita priorizar las vulnerabilidades, corregirlas y volver a medir.
Reducir la ventana de exposición
Según Vicarius, una adecuada gestión del riesgo puede prevenir hasta el 50% de los incidentes. El objetivo es reducir la llamada ventana de exposición, el período entre la detección de una vulnerabilidad y su remediación. En un escenario en que gran parte de los ataques aprovecha fallas conocidas, acortar ese intervalo puede ser tan importante como detectar amenazas nuevas, igual que tener listo un kit de emergencia de ciberseguridad.
Preguntas frecuentes
1. ¿Cuánto tardan las empresas en corregir vulnerabilidades?
En promedio seis meses, según datos de Vicarius. Las organizaciones llegan a convivir con cerca del 75% de las brechas detectadas.
2. ¿Qué porcentaje de ciberataques explota vulnerabilidades conocidas?
El 90% de los ciberataques ocurre mediante la explotación de vulnerabilidades que no fueron corregidas a tiempo.
3. ¿Qué es la ventana de exposición?
Es el período entre la identificación de una vulnerabilidad y su remediación. Mientras siga abierta, la falla representa un riesgo.
4. ¿Para qué sirve el ethical hacking?
Para simular ataques controlados y comprobar si las vulnerabilidades detectadas pueden explotarse y qué tan preparada está la organización para responder.
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