Síndrome de burnout

El síndrome de Burnout, conocido como el «Síndrome del Trabajador Quemado» es un conjunto de respuestas físicas, emocionales y mentales agotadoras que resultan de la participación prolongada en situaciones de estrés laboral.

Este término fue utilizado por primera vez por el psiquiatra Herbert Freudenberger en la década de 1970 y desde entonces ha sido objeto de estudios e investigaciones en el ámbito de la psicología y la salud ocupacional.

Según la doctora en Neurociencia Cognitiva Aplicada y académica de la Universidad de Playa Ancha (UPLA), Lillian Pérez-Loezar, este agotamiento se relaciona con la extensa y constante presión laboral, así como la alta demanda de entregas y responsabilidades.

Sin embargo, también se ha identificado un fenómeno conocido como el «Burnout Digital», el cual surge tras el uso excesivo de dispositivos y redes sociales en el trabajo, una práctica que puede contribuir al agotamiento y a la pérdida de motivación en el entorno laboral.

Ante esto, ManpowerGroup realizó un estudio que resalta la influencia significativa de las redes sociales en este síndrome.

Sorprendentemente, sólo un 8% de las personas encuestadas atribuye el Burnout a la utilización de múltiples dispositivos, mientras que el 33% identifica el «uso excesivo de redes sociales» como un factor determinante.

Otros elementos mencionados incluyen las «comunicaciones extralaborales» (30%) y un «exceso de notificaciones» (29%).

¿Cómo prevenir el síndrome de Burnout?

Ante este panorama, es crucial adoptar medidas preventivas para evitar el desarrollo del síndrome de Burnout.

El psicólogo y Director de Pranavida, Jorge Fuentes, comparte consejos fundamentales para preservar el bienestar en el entorno laboral:

1. Establecer límites claros

Este punto es esencial para prevenir el síndrome de Burnout. Esto implica definir horarios de inicio y finalización de la jornada laboral, así como períodos de descanso.

Al hacerlo, se delimita el tiempo dedicado al trabajo, permitiendo que el trabajador cuente con momentos de desconexión y relajo.

Estos límites contribuyen a evitar la sobreexigencia y el agotamiento mental y físico, permitiendo una distribución más equitativa del esfuerzo a lo largo del día.

Además, al establecer límites, se fomenta una cultura organizacional que valora y respeta el equilibrio entre la vida laboral y personal, lo que a su vez contribuye a un ambiente laboral más saludable.

2. Fomentar la comunicación

Aunque no siempre se aborde como relevante, la comunicación efectiva es fundamental para evitar el Burnout.

Mantener canales de comunicación abiertos y transparentes con superiores y colegas permite compartir inquietudes, distribuir responsabilidades de manera equitativa y buscar soluciones conjuntas ante situaciones de alta demanda.

Una comunicación clara y honesta también promueve un ambiente de confianza y colaboración, lo que puede reducir la sensación de carga emocional y contribuir al bienestar en el trabajo.

Además, facilita el entendimiento de las expectativas y metas, ayudando a establecer objetivos realistas y alcanzables.

3. Practicar la desconexión digital

Practicar la desconexión digital implica establecer momentos libres de pantallas y notificaciones electrónicas.

Esto es crucial para evitar la saturación de información y la sensación de estar siempre disponible.

Al permitirse desconectar, la persona puede dedicar tiempo a actividades que promuevan la relajación y el descanso, lo cual es esencial para mantener la salud mental y prevenir el agotamiento.

La desconexión digital también contribuye a mantener un equilibrio entre la vida laboral y personal, lo que incide en una mejora la calidad de vida y el rendimiento en el trabajo.

4. Promover el autocuidado

El autocuidado es una pieza fundamental en la prevención del síndrome de Burnout. Esto implica priorizar la alimentación equilibrada, la práctica regular de ejercicio físico y el descanso adecuado, factores clave para mantener la energía y la salud física y mental.

El descanso es esencial para enfrentar las demandas del trabajo de manera efectiva. Por ello, promover el autocuidado también implica reconocer y atender las propias necesidades emocionales y mentales, lo que contribuye a fortalecer la resiliencia ante situaciones de estrés.

5. Buscar apoyo profesional

Cuando se experimentan síntomas de agotamiento emocional o se perciben signos de Burnout, es fundamental buscar apoyo profesional.

Los psicólogos y terapeutas especializados en salud mental son expertos en proporcionar herramientas y estrategias para afrontar y superar situaciones de estrés laboral.

A través del acompañamiento terapéutico, se pueden identificar patrones de pensamiento negativos, aprender técnicas de manejo del estrés y desarrollar habilidades para afrontar desafíos laborales de manera más efectiva.

Además, el apoyo profesional puede ayudar a establecer límites saludables, promover el autocuidado y cultivar habilidades de afrontamiento emocional, lo cual es esencial para prevenir el Burnout.

6. Establecer metas realistas

Mantener expectativas realistas sobre las metas laborales es crucial para prevenir el síndrome de Burnout.

Esto implica reconocer los límites individuales y evitar la sobreexigencia. Al establecer metas alcanzables, se reduce la presión y se evita la sensación de estar constantemente en un estado de alta demanda.

Esto no significa conformarse con lo mínimo, sino más bien establecer objetivos que sean desafiantes, pero realizables.

De esta manera, se fomenta un sentido de logro y se evita la frustración y el agotamiento asociados con la imposibilidad de cumplir con metas inalcanzables.

7. Fomentar el trabajo en equipo

El trabajo en equipo es una estrategia efectiva. Colaborar con colegas permite compartir responsabilidades y distribuir la carga de trabajo de manera equitativa.

Además, el trabajo colectivo fomenta la colaboración, la creatividad y el apoyo mutuo, lo cual puede reducir la sensación de aislamiento y la presión individual.

Cuando se enfrentan desafíos laborales de manera conjunta, se pueden generar soluciones más efectivas y se fortalece el sentido de pertenencia a la organización.

Asimismo, el apoyo entre miembros del equipo contribuye a crear un ambiente laboral más positivo y motivador, algo fundamental para prevenir el agotamiento y promover el bienestar en el trabajo.

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