Con pronósticos que van desde la escasez de agua y contaminación de los aires hasta un deterioro paulatino de áreas verdes y desaparición de especies de flora y fauna, la crisis medioambiental parece estar descontrolada y, sin duda, es una tarea que está lejos de ser gestionada de una manera sencilla y precisa.

Cambio Climático

Claudio Ortiz Welsch, gerente general de Cisco Chile explica:

Abordar la crisis para un futuro sostenible dejó de ser una opción. Según el informe ‘Hacer las paces con la naturaleza de la ONU’, la emergencia climática, la crisis de la biodiversidad y la contaminación son las tres amenazas que hay que abordar con celeridad.

Según datos de la ONU, el planeta y su naturaleza están de rodillas. La extracción de recursos naturales se ha triplicado y a pesar de la disminución temporal de las emisiones debido a la pandemia, el planeta se dirige a un aumento de la temperatura global de al menos 3°C en este siglo.

En ese sentido, el Internet de las Cosas (IoT) tiene un rol progresivamente más relevante para enfrentar una década cuesta arriba. Desde los servicios públicos de energía y la agricultura hasta las ciudades y edificios inteligentes, el Internet de las Cosas (IoT) proporciona la visibilidad y la automatización para administrar, proteger y optimizar sistemas complejos.

Los nuevos avances en sensores, informática de vanguardia, inteligencia artificial (IA), seguridad y otras tecnologías, está transformando cada vez más industrias, ya que puede permitir que las empresas sean más eficientes, competitivas y sostenibles.

Su uso se materializa en ahorro de energía y costos. Pero ya sea por razones de gobernanza, regulatorias y/o para mejorar sus propios resultados comerciales, el IoT puede visibilizar y disponibilizar información clave para la lucha contra el cambio climático y la sustentabilidad de las organizaciones.

Chile sustentable y conectado

Hoy el país está muy avanzado en la renovación de las fuentes de energía sostenibles y amigables con el medio ambiente.

De hecho, tiene trazado terminar con la generación eléctrica a base de carbón en el 2025 y que en el 2035 solo se vendan autos con cero emisiones.

Lograr un país y un mundo carbono neutral al 2050 requiere de mucha colaboración. Pero para impulsar la eficiencia y el ahorro de energía, el IoT puede ayudar a respaldarlo. Instalar sensores proporciona un flujo constante de datos que informa a los sistemas automatizados.

En la industria energética, el IoT puede ayudar a revolucionar desde la administración y el monitoreo de estaciones generadoras de energía centralizadas hasta la conexión de fuentes de energía renovable ampliamente distribuidas.

Además, consolida la gestión de tráficos, flotas de autobuses del transporte público, la recolección de desechos y el agua, ayudando a reducir las fugas y costos de administración.

El futuro de las generaciones venideras depende de una ruptura rápida en la forma de hacer las cosas.

La próxima década, según la ONU, es crucial para reducir las emisiones de dióxido de carbono en un 45% para 2030 y alcanzar emisiones netas cero para 2050.

Para ello, la tecnología y el IoT pueden ayudar a conservar y restaurar la biodiversidad, minimizando la contaminación y los residuos.

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