La Corporación Nacional de Consumidores y Usuarios, Conadecus, junto a la consultora Arista Social, realizó el estudio “Bebidas para deportistas: Percepción y hábitos de consumo en población de 14 a 30 años de la RM de Santiago y análisis publicidad”, financiado por el Servicio Nacional del Consumidor.

Bebidas energéticas y para deportistas

Se realizaron grupos focales, con personas consumidoras de bebidas energéticas y/o isotónicas, para conocer su percepción y hábitos de consumo.

Asimismo, se evaluó el cumplimiento del etiquetado alimentario, según el Reglamento Sanitario de los Alimentos y la estrategia publicitaria, en las marcas más mencionadas por adolescentes y jóvenes, tales como: Red Bull, Monster, Score, Mr.Big, Powerade y Gatorade.

En Chile, el promedio de consumo aumentó nueve veces entre 2010 a 2020, pasando de 0,4 a 3,6 litros mensuales per cápita, de igual manera, fuentes aseguran que, en 2018, Chile consumió 41.9 millones de litros de bebidas energéticas, lo que equivale a 2,3 litros per cápita, lo que asciende a un gasto de $7.636,2 por cada chileno en estos productos.

El consumo de estas bebidas comienza en la pre-adolescencia (14 años o menos), a pesar de que su uso no está recomendado antes de los 15 años.

Estos productos se comercializan de forma extensa, libre y en lugares estratégicos que estimulan su consumo: supermercados, almacenes, kioscos, farmacias, universidades estaciones de servicio y Metro de Santiago, comprobando la alta disponibilidad del producto.

Los hallazgos más relevantes en las bebidas energéticas se centran en la idea de que venden una energía inagotable, que permite realizar un sinfín de actividades, promoviendo su consumo en un público juvenil bajo la idea de lo contestatario y la rebeldía, generando adicción a un producto ultraprocesado.

Se encontró un incumplimiento a la Ley de Etiquetado de los Alimentos, ya que las bebidas energéticas rotulan los sellos “Altos en azúcar” en la cara lateral, haciendo que no sean visibles rápidamente.

Además, la información referente a la seguridad de consumo presenta poca legibilidad (no están en la cara principal y/o tienen letras pequeñas o con un fondo que no contrasta).

Por otra parte, sólo una marca expende envases de una porción; las otras marcas ofrecen 2 porciones por lata y al ser una bebida gasificada de única apertura, obliga a un mayor consumo del recomendado, ya que, si se guarda, la bebida pierde el gas.

Asimismo, se venden como suplemento alimentario, por su adición de vitaminas. Sin embargo, esta adición, aunque cumple con los rangos del Reglamento Sanitario de los Alimentos, es mínima.

Lo más relevante dice relación con la marca Monster, que auspicia eventos de skate para menores de 14 años.

Este es muy importante, ya que Monster Energy tiene 11 gr de azúcar /100 ml, muy por sobre el límite de 5 gr por lo que no puede realizar publicidad para menores de 14 años, razón por la que está infringiendo el Reglamento Sanitario de Alimentos.

Por su parte, las bebidas isotónicas venden la idea de salud y sus propiedades de hidratación, mostrándose principalmente a través de deportes tradicionales (fútbol, tenis, atletas).

Se observa un alto contenido de azúcar y de sodio, que si bien de acuerdo a lo que etiquetan no llegan a los niveles para poner advertencia, su consumo no es recomendable sobre todo para niños.

El uso de la GDA resulta engañoso en Powerade y Gatorade, entregando una falsa sensación de seguridad, ya que los porcentajes ahí representados corresponden a una porción, equivalente a un vaso pequeño y con referencia a la dieta de un hombre adulto.

Por lo anterior, sus valores si bien son bajos, al tomar más porciones representan un impacto negativo en la dieta de un niño o de una persona con problemas de salud.

En el caso de Powerade, el envase tiene 3 porciones, por lo que una botella, que es lo habitualmente se consume, aporta el 33% de los azúcares diarios, lo que son 28,8 gramos de azúcar, equivalente a 6 cucharaditas de azúcar.

En el caso de Gatorade, el envase tiene 5 porciones, por lo que una botella que es lo habitualmente se consume, aportan el 45% de los azúcares diarios, esto es 42 gramos de azúcar, lo que equivale a 8 cucharaditas de azúcar.

Para Conadecus es importante destacar la poca información disponible para consumir estos productos de forma responsable, su alto índice de disponibilidad en la red de distribución alerta peligros en su adicción, asimismo, el consumo entre menores es un problema creciente y alarmante.

Como recomendación general es relevante iniciar un proceso regulatorio en el mercado que considere las variables nutricionales y de publicidad, redefiniendo este tipo de bebidas a una categoría similar a las bebidas gaseosas y no como suplementos alimentarios, debido a que son productos no saludables, ultraprocesados y con bajos niveles de suplementación vitamínica.

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