
Este 27 de febrero de 2025, Chile conmemora los 15 años del terremoto y tsunami del Maule, un evento de magnitud 8.8 Mw que marcó un antes y un después en la cultura de prevención del país.
Para recordar la importancia de la preparación ante desastres, el Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres (CIGIDEN) lanzó la campaña “Prepara tu Kit”, difundida en las pantallas del Metro de Santiago durante todo febrero.
La iniciativa busca simplificar la preparación ciudadana a través del método ABCD, un acrónimo fácil de recordar que garantiza incluir lo esencial en un kit de emergencia: agua, botiquín, comida y documentos.
La campaña culminará el 27 de febrero con una actividad en la explanada del Muelle Vergara de Viña del Mar, organizada junto al Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) y la Municipalidad de Viña del Mar.
Allí, expertos como los investigadores Patricio Catalán (UTFSM) y Patricio Winckler (U. de Valparaíso) compartirán información sobre tsunamis y gestión de riesgos, mientras el SHOA exhibirá herramientas del Sistema Nacional de Alarma de Maremotos (SNAM).
El método ABCD
En un país sísmico como Chile, contar con un kit de emergencia no es opcional, sino una necesidad vital. El método ABCD propuesto por CIGIDEN ofrece una guía clara y práctica para asegurar que nadie olvide lo fundamental.
1. Agua: el recurso más crítico
El agua es indispensable para la supervivencia. Se recomienda almacenar al menos 2 litros por persona al día, suficiente para tres días.
Este cálculo incluye hidratación, cocina e higiene básica. Para garantizar su calidad, el agua debe guardarse en botellas o bidones cerrados, en un lugar fresco y alejado de la luz solar.
En emergencias prolongadas, es útil incluir pastillas purificadoras o filtros portátiles. No olvides rotar el agua cada seis meses y verificar su fecha de vencimiento.
2. Botiquín: tu primera línea de defensa
Un botiquín bien equipado puede salvar vidas. Debe contener material para curar heridas leves: gasas estériles, vendas, esparadrapo, tijeras y antisépticos como alcohol o yodo.
También es crucial incluir medicamentos básicos, como analgésicos, antidiarreicos y antihistamínicos, además de fármacos recetados para quienes los necesiten.
Guarda todo en un contenedor hermético y revisa periódicamente las fechas de caducidad.
3. Comida: energía para resistir
Los alimentos no perecederos son clave para mantener la energía. Opta por conservas de atún, legumbres, verduras o frutas enlatadas, así como barras energéticas, frutos secos y alimentos deshidratados.
Considera necesidades especiales, como fórmulas para bebés o dietas libres de gluten. Incluye un abrelatas manual y utensilios desechables. Almacena los productos en un lugar seco y revisa su estado cada tres meses.
4. Documentos: protege tu identidad y patrimonio
En una emergencia, perder documentos puede complicar la recuperación. Guarda copias físicas y digitales de la cédula de identidad, pasaporte, pólizas de seguro, escrituras de propiedad y registros médicos.
Incluye también la cartilla de vacunación de mascotas y documentos que acrediten su tenencia responsable. Usa una carpeta resistente al agua o una bolsa hermética para protegerlos.
Elementos complementarios
Además de los cuatro pilares, el kit debe incluir:
- Linterna y radio a pilas: Para mantenerte informado y navegar en la oscuridad.
- Mantas térmicas: Ideales para conservar el calor en caso de evacuación.
- Dinero en efectivo: Los sistemas electrónicos podrían fallar.
- Artículos para mascotas: Agua, comida, correa, juguetes y medicinas.
CIGIDEN también destaca la importancia de la educación continua. En su sitio web www.preparatukit.cl, encontrarás recursos como la serie animada “Kay-Kay: Conociendo el riesgo de tsunami”, diseñada para enseñar a los niños sobre prevención, y los símbolos universales de emergencia del proyecto Guemil, creados por el diseñador Rodrigo Ramírez (UC) para comunicar riesgos de forma intuitiva.
De la tragedia a la prevención
El terremoto del 27F no solo reveló vulnerabilidades, sino que impulsó avances científicos y políticos.
Hoy, Chile cuenta con una institucionalidad fortalecida, protocolos de evacuación más claros y sistemas de alerta temprana mejorados. Sin embargo, la preparación ciudadana sigue siendo la piedra angular.
Como señala Gabriela González, coordinadora de la campaña en CIGIDEN:
La diferencia entre el caos y la resiliencia está en detalles simples: tener un kit, conocer las rutas de evacuación y practicar simulacros en familia.
La preparación salva vidas
Quince años después del 27F, Chile ha aprendido que la prevención comienza en casa. Armando un kit con el método ABCD, actualizando documentos y conversando en familia sobre planes de evacuación, cada persona contribuye a construir un país más resiliente.
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