
En un contexto donde las cámaras web, los videojuegos en línea y las clases virtuales forman parte del día a día de niños y adolescentes, ESET, desde su iniciativa Digipadres, que busca acompañar a madres, padres y docentes en el cuidado de los niños en Internet, advierte sobre el aumento del uso de software espía y de acoso que pueden poner en riesgo la privacidad y seguridad de los menores.
Estos programas, conocidos como spyware y stalkerware, son capaces de infiltrarse de manera silenciosa en teléfonos, computadoras y tabletas, robar datos personales, monitorear la actividad de los usuarios e incluso activar cámaras y micrófonos sin consentimiento.
Tanto el spyware como el stalkerware tienen capacidades similares, aunque sus propósitos son diferentes. El objetivo del software espía (spyware) es el robo de información confidencial, como contraseñas, datos bancarios o historiales de navegación, para luego ser vendidos o utilizados por ciberdelincuentes.
Algunas versiones avanzadas pueden activar cámaras o micrófonos sin que el usuario lo advierta, permitiendo a los atacantes observar y escuchar de manera remota.
En 2024, por ejemplo, el equipo de investigación de ESET descubrió un canal de Telegram que distribuía el spyware Ratel, disfrazado del popular juego de clics Hamster Kombat.
Este malware podía secuestrar mensajes SMS, lo que permitía a sus operadores pagar suscripciones y servicios con los fondos de la víctima sin que esta se dé cuenta. A diferencia de un juego real, la aplicación falsa no tenía interfaz y al iniciarse, solicitaba acceso a las notificaciones.
Una vez concedido, Ratel podía interceptar mensajes de texto y ocultar las notificaciones de las aplicaciones para evitar que la víctima descubra que su dinero se estaba utilizando para pagar nuevas suscripciones.
Por otro lado, el software de acoso o stalkerware se utiliza para vigilar a una persona conocida. Puede ocultarse bajo el nombre e icono de otra aplicación, ejecutarse en segundo plano y monitorizar el comportamiento en línea, la ubicación y la actividad del dispositivo.
Este tipo de programas se ha vinculado a casos de violencia doméstica, relaciones controladoras y acoso o hasta bromas entre pares. Aunque suele presentarse bajo la apariencia de herramientas de seguridad o rastreo familiar, en realidad permite un control total del dispositivo sin un consentimiento de la víctima.
En este contexto, 2021, en ESET analizaron 86 aplicaciones de acoso para Android y descubrieron graves fallos de seguridad en 58 de ellas, lo que representa un total de 158 problemas de seguridad y privacidad.
Estas vulnerabilidades no solo ponen en peligro a las víctimas, cuyos datos privados pueden quedar expuestos o manipulados, sino que también exponen a los propios acosadores al riesgo de sufrir el robo de cuentas o la filtración de datos personales.
Si crees que el dispositivo de tu hijo o hija podría haber sido infectado con alguno de los programas informáticos mencionados anteriormente, estos son algunos síntomas a los que debería prestar atención:
¿El dispositivo se comporta de forma diferente?
Los programas maliciosos suelen ejecutarse silenciosamente en segundo plano, lo que puede agotar la batería rapidamente, hacer que el teléfono se caliente incluso cuando está inactivo o provocar picos de consumo de datos sin motivo aparente. Estas características podrían ser una señal de infección.
¿Se ven aplicaciones que no se reconocen?
Estas herramientas suelen ocultarse bajo nombres como Servicio del sistema o Administrador de dispositivos. También solicitan permisos muy amplios, como acceso a la cámara, el micrófono o la ubicación, incluso si no está relacionado con su función.
Si se encuentra una aplicación extraña, realizar un análisis con un software de seguridad confiable, eliminar la aplicación o consultar con un experto para que examine el dispositivo.
¿Cambian los ajustes del sistema por sí solos?
Si la ubicación GPS se reactiva constantemente o la configuración de privacidad parece cambiar, es una señal de alerta. Algunos programas espía modifican permisos para recopilar más información.
Revisar manualmente los permisos de las aplicaciones puede revelar este comportamiento. En las computadoras, también pueden reportarse movimientos inexplicables del mouse o aplicaciones que fallan repentinamente, lo cual es otra señal de software no deseado ejecutándose en segundo plano.
¿Se enciende la luz de la cámara en momentos extraños?
Si la luz de control de la cámara web parpadea o se enciende cuando no la estás usando, se considera una señal de alerta.
¿Aparecen archivos inesperados?
Algunas herramientas de espionaje toman capturas de pantalla o fotografías y las almacenan brevemente antes de enviarlas a los atacantes. Aunque estos archivos desaparezcan rápidamente, los programas de seguridad pueden detectarlos.
En caso de que un dispositivo haya sido comprometido, se comparten algunos pasos básicos para su recuperación, como instalar un antivirus confiable, mantenerlo actualizado, desconectar el equipo de Internet para evitar accesos remotos, realizar un análisis completo del sistema, eliminar el software malicioso detectado y cambiar todas las contraseñas de las cuentas asociadas.
Recomendamos
- La segunda vida del cobalto chileno y su rol para un futuro sostenible
- Índice de Preparación para la IA de Cisco confirma la ventaja competitiva de utilizarla


