
El aceite con que freíste el pollo ayer podría terminar dentro del motor de un avión. Chile presentó un estudio que estima el potencial de los aceites de cocina usados como materia prima para producir combustible de aviación sostenible y el resultado es más relevante de lo que parece: al año 2035, el país podría generar 143.000 toneladas anuales de este residuo, pero hoy solo recupera el 10%.
Un residuo cotidiano con un destino estratégico
El 9 de julio de 2026, el Programa Vuelo Limpio presentó en Santiago el Estudio del Mercado de Aceites Usados de Cocina en Chile y su Potencial como Insumo para la Producción de Diésel Renovable y SAF. La jornada reunió a representantes de la Junta de Aeronáutica Civil, los seremis de Energía y Medio Ambiente de la Región Metropolitana, ENAP, la Municipalidad de Vitacura y organismos internacionales.
La idea central no es nueva en el mundo, pero sí en Chile: el aceite que se descarta en cocinas domésticas, restaurantes, hoteles y cafeterías —el segmento conocido como Horeca— puede convertirse en combustible de aviación sostenible mediante tecnologías ya disponibles. El desafío está en recolectarlo de manera eficiente antes de que termine en el desagüe o en la basura.
Este tipo de transformación de residuos locales forma parte de una tendencia más amplia de aprovechar los propios recursos de Chile para una economía más sostenible, en lugar de depender de materias primas importadas para la transición energética.
La brecha entre lo que se genera y lo que se aprovecha
El estudio estima que Chile podría generar 143.000 toneladas anuales de aceite de cocina usado al año 2035, equivalentes a unos 150 millones de litros. Esa cifra incluye el aporte de hogares, restaurantes, colegios, hospitales y todas las instalaciones donde se usa aceite para cocinar.
Pero el dato más revelador no es cuánto se generará, sino cuánto se pierde ahora: apenas el 10% de ese residuo es recuperado hoy en Chile. El resto termina en el desagüe —taponando tuberías y contaminando aguas servidas— o en la basura general. La Municipalidad de Vitacura, que participó en el seminario, subrayó que la educación ambiental y el trabajo con las comunidades son claves para aumentar esa tasa de recuperación.
El UCO representa una de las alternativas más inmediatas para producir SAF en Chile, aprovechando tecnologías maduras como el coprocesado en refinerías y, en una etapa posterior, plantas dedicadas.
— Estudio de Mercado UCO-SAF, Programa Vuelo Limpio 2026
Cómo se convierte el aceite en combustible de avión
Hay dos rutas tecnológicas principales. La más rápida es el coprocesado en refinerías existentes: el aceite usado se mezcla con corrientes de crudo en instalaciones como las de ENAP, que actualmente está ejecutando pruebas técnicas cuyos resultados se esperan para agosto de 2026. Esta vía no requiere construir nueva infraestructura.
La segunda ruta, más compleja pero con mayor capacidad a largo plazo, son plantas dedicadas que usan la tecnología HEFA (hidroprocesamiento de grasas y aceites residuales). Esta tecnología ya opera en varios países europeos y genera un SAF con reducción de emisiones de hasta un 80% respecto al combustible fósil convencional.
En el escenario optimista del estudio, el aprovechamiento del aceite disponible al 2035 permitiría cubrir el 4,1% de la demanda nacional de combustible de aviación, evitando cerca de 260.000 toneladas de CO₂ equivalente. Es un porcentaje que parece modesto, pero es significativo considerando que se parte desde cero y que las empresas ya empiezan a integrarse a sistemas de economía circular a nivel local.
El marco regulatorio y la Hoja de Ruta SAF 2050
El Ministerio del Medio Ambiente planteó en el seminario la posibilidad de tratar el aceite de cocina usado como subproducto en lugar de residuo, lo que simplificaría los procesos administrativos y facilitaría su valorización. Actualmente, la clasificación como residuo impone exigencias de gestión que encarecen y complican la cadena de recolección.
El Ministerio de Energía, por su parte, reconoció el papel estratégico del UCO dentro de la Estrategia Nacional de Bioenergía, que se encuentra en desarrollo. Todo esto se enmarca en la Hoja de Ruta SAF 2050, el documento de planificación que orienta los esfuerzos de Chile para desarrollar combustibles de aviación sostenibles en el largo plazo.
Preguntas frecuentes
1. ¿Qué es el SAF y por qué Chile quiere producirlo?
El SAF es un biocombustible para aviones producido a partir de materias primas renovables o residuos, como el aceite de cocina usado. Chile impulsa su producción para reducir las emisiones de carbono de la aviación en el marco de la Hoja de Ruta SAF 2050.
2. ¿Cuánto aceite de cocina usado genera Chile y qué porcentaje se recupera hoy?
Chile podría generar 143.000 toneladas anuales de aceite de cocina usado al año 2035, equivalentes a unos 150 millones de litros. Actualmente, solo se recupera alrededor del 10% de ese residuo.
3. ¿Qué tecnología se usaría para convertir el aceite de cocina en combustible de aviación?
Las opciones principales son el coprocesado en refinerías existentes —más rápido porque usa infraestructura actual de ENAP— y plantas dedicadas con tecnología HEFA en una etapa posterior. La primera permite avanzar sin construir nuevas instalaciones.
4. ¿Qué impacto tendría en Chile aprovechar el aceite de cocina para SAF?
En escenario optimista, el aceite disponible al 2035 cubriría el 4,1% de la demanda de combustible de aviación, evitando unas 260.000 toneladas de CO₂ equivalente. También fortalecería la economía circular al transformar un residuo en un recurso estratégico.
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