La presencia de especies exóticas invasoras en los parques nacionales constituye una amenaza a la biodiversidad del país.

Parques naturales Chile

El principal peligro que se asocia a ellas es que pueden establecerse y expandir su población y distribución en una zona sin intervención humana, generando así impactos negativos en los ecosistemas y en las especies nativas.

Frente a esta problemática, las y los investigadores de Ingeniería en Recursos Naturales de la Universidad del Bío – Bío, desarrollan una solución basada en Inteligencia Artificial capaz de identificar y clasificar a las especies exóticas en las cámaras trampas ubicadas en las áreas silvestres protegidas del Estado.

Esta innovación permite automatizar el proceso actual de clasificación manual que realizan los profesionales de CONAF, ahorrando un 99% del tiempo que destinan los funcionarios de los parques a la revisión de material de las cámaras trampas.

Para llegar al desarrollo de esta solución, el equipo de José Diaz, Bastián Diaz, Daniela Riveros y Karina Matamala, trabajó con los datos del Parque Nacional Cerro Castillo, procesando la información y entrenando a la Inteligencia Artificial para realizar el primer prototipo.

José Díaz, egresado de Ingeniería en Recursos Naturales, señaló que esta ayuda se ideó para ser utilizada de forma simple.

La forma en que nosotros entregamos al usuario la Inteligencia Artificial (IA) es a través de una aplicación muy simple. La IA simplemente procesa la fotografía. Ya hemos entrenado a la IA con la base de datos de Parques Nacionales de Chile, así que está muy bien diseñada para resolver la problemática de especies invasoras.

Bastían Díaz, estudiante de 4° año de Recursos Naturales, sostiene

Estamos resolviendo un desafío a nivel nacional y global que es el cambio climático y nos enfocamos en dar una solución a la naturaleza. Además, estamos trabajando la aplicación con código abierto porque queremos abrir el conocimiento o lo que nosotros creamos, y vaya creciendo a mayor escala.

Igualmente, las y los estudiantes trabajan con la Corporación Nacional Forestal y están en conversaciones con Fundación Rewilding Chile, quienes se mostraron interesados en el alto procesamiento de imágenes.

José Díaz explica:

Tenemos contacto directo con los encargados de las cámaras trampas de CONAF, con ellos estamos intercambio avances y les entregamos una demo, es decir una versión reducida de la aplicación para que puedan utilizarla y evaluarla. Además, estamos avanzando para trabajar  con la Fundación Rewilding Chile a quienes les gustó la idea. Al ser código abierto permite que cualquier persona que tiene un predio y quiera monitorear cualquier animal que esté dentro de los parámetros de la IA lo puede hacer.

Desde la Fundación Rewilding Chile, su director de Vida Silvestre, Cristian Saucedo, destacó la importancia de esta herramienta y de la eficiencia que implica en el trabajo de procesamiento de información.

Queremos aportar en este trabajo para tener una herramienta potente de análisis de cámaras trampa. El poder disponer de esta herramienta nos permitirá mejorar en aspectos de gestión y esfuerzos de monitoreo y conservación de ciertas especies.

Actualmente los jóvenes se encuentran desarrollando una segunda demo del programa para ser entregado a los guardaparques de CONAF, igualmente, están ad-portas de formalizar el convenio con la Fundación Rewilding Chile para ampliar las áreas de trabajo. Sin embargo, proyectan amplificar este proyecto y trabajarlo a nivel nacional.

Bastián Díaz indica:

La idea es seguir en este camino y que se aplique esta innovación en los parques y en las reservas nacionales, sobre todo con las especies que hay presentes en los distintos lugares y zonas geográficas que hay en el país.

La solución se desarrolló en el marco de la Hackatón por el Cambio Climático, una de las estrategias del Consorcio Sur-Subantártico Ci2030, siendo una instancia formativa que desafía a los investigadores a desarrollar soluciones científicas innovadores que resuelvan problemáticas globales con una mirada local.

El Consorcio está compuesto por seis casas de estudio regionales: Universidad de Talca, del Bío-Bío, Católica de la Santísima Concepción, de La Frontera, Austral de Chile y de Magallanes.

Recomendamos